lunes, 2 de noviembre de 2009

Breve manual para mejorar tus fotos, sea cual sea tu equipo (I)

TOMA Y PROCESADO DE IMÁGENES

Leyendo el artículo “Que bello es el grano”, Ramón Peco (souito.es), en donde el autor pretende enseñarnos a revelar nuestros carretes por el proceso químico tradicional y luego a escanearlos para trabajarlos digitalmente, me encontré al final de la lectura con un enlace que me ha conducido a este otro artículo del mismo autor que viene a ser la continuación del anterior y que seguidamente os muestro.

Está divido en dos partes: La primera entrega nos habla de la toma y el procesamiento de imagen es y la segunda de la preparación de la imagen para imprimirlas o colocarla en la red

En estos tiempos en los que los fabricantes de cámaras de fotografía se esfuerzan por lograr modelos con sensores y objetivos de alta calidad, muchos casi nunca imprimen sus fotos en papel. Esto no deja de ser paradójico, pues lo cierto es que si sólo muestras tus fotos en internet o en la televisión, por muy Full HD que ésta sea, con una cámara de dos megapíxeles, como la de muchos teléfonos, tienes suficiente para exhibirlas en una pantalla.
Es cierto que la calidad del color o la óptica juegan también un papel importante a la hora de mostrar imágenes en una pantalla, pero la inmensa mayoría de cámaras compactas y muchos móviles que hacen buenas fotos, como el Nokia N96, te permitirán mostrar fotografías en una pantalla y sacar alguna que otra copia a papel con calidad.
¿RAW o Jpeg?

Lo primero que debes saber es que, si tienes la intención de disparar una foto bien estudiada para imprimirla con calidad, por ejemplo un retrato, y tu cámara es capaz de realizar tomas en bruto, formato RAW, debes dispararlas así. Esto también es recomendable cuando vas a mostrar la imagen en una pantalla, pero las condiciones de luz son complicadas porque hay luces extremas, como sucede en tomas hechas a contraluz, o porque sencillamente la luz es escasa. En ese caso, cabe disparar en RAW y luego procesar la imagen para mejorar sus detalles.

Un archivo RAW no es otra cosa que los datos sobre la imagen que ha captado la cámara y que se almacenan directamente en la memoria, sin que la cámara haya procesado con su software interno valores como el balance de blancos o la exposición. Es, por tanto, el equivalente en digital al negativo de la fotografía analógica. Cuando la cámara almacena en Jpeg una foto, esos valores ya han sido establecidos por nosotros con antelación, si hemos disparado en modo manual, o por la propia cámara, si hemos disparado en modo automático.

El Jpeg conlleva que el margen para editar una foto mediante un programa de tratamiento de imágenes queda mermado, pues se basa en un algoritmo de compresión con pérdida de información. Podemos tocar todo lo que queramos un archivo RAW, que siempre podremos volver a los valores originales, sin perder ni la más mínima calidad, pero si abres una foto que ya ha sido comprimida en Jpeg, la editas, y la vuelves a grabar en ese mismo formato acabas de perder información visual en la misma. Cuantas más veces sometas un archivo Jpeg a ese proceso, más calidad perderá. Por ello, si editas una foto en Jpeg, guarda siempre el original, es tu negativo.

En definitiva, puede decirse que disparamos en JPEG cuando no vamos a editar a posteriori una imagen, o si sólo realizamos unos ajustes mínimos, y disparamos en RAW cuando queramos lograr un acabado más personal, y normalmente de más calidad, procesándola en el ordenador. En cualquier caso, dispares en un formato o en otro, intenta que la fotografía técnicamente sea lo más correcta posible en el momento de hacerla.
¿Qué es una fotografía técnicamente correcta?

Si nos guiamos por la pauta de alcanzar la máxima calidad técnica posible con nuestro equipo fotográfico, y nos olvidamos de cualquier motivación artística subjetiva, puede decirse que una buena toma es aquella que tiene una gran riqueza de matices y de colores, sea ésta realizada en blanco y negro o en color. Para saber esto de forma objetiva, tenemos que recurrir al histograma, que no es otra cosa que una herramienta de medición de los tonos de una imagen.
El histograma, una herramienta muy útil

El histograma puede consultarse en algunas cámaras antes de hacer la foto y después de hacerla. Si tu cámara dispone de esta función, úsala, lo mejor es hacer bien la foto en el terreno. Si no lo usaste al hacer la foto, o la toma es irrepetible, puedes consultarlo desde el programa de edición y modificar la imagen hasta que este sea óptimo. Ver imagen sobre estas líneas.
Valores ISO

Por otra parte, para obtener imágenes con gran variedad de detalles, es crítico que al disparar lo hagamos con el menor valor ISO posible, pues en verdad esa es la sensibilidad 'real' de nuestra cámara. Cualquier imagen captada con unos valores ISO superiores a los mínimos permitidos, supone que la cámara debe amplificar la señal luminosa, lo que motiva una pérdida de calidad que genera ruido. Este será más o menos tolerable en función del equipo con el trabajemos.

Por ejemplo, he aquí una foto tomada con un teléfono Sony Ericsson C905 a 400 ISO y otra realizada con una cámara réflex profesional EOS 5D Mark II con el mismo valor ISO. En ambos casos, se ha rebasado el valor ISO mínimo de las cámaras. Las diferencias serían apabullantes si hiciéramos ampliaciones en papel fotográfico, pero si las publicamos en un blog, apenas hay diferencias entre la una y la otra.
A la izquierda, una foto digital con ISO 100. A la derecha, con ISO 1600.

Por ello, si disparas con un móvil, hazlo con la sensibilidad mínima permitida, si es que puedes ajustar ese valor. Si disparas con una cámara compacta de consumo, no sobrepases los 400 ISO; y si disparas con una réflex, normalmente no tendrás problemas para hacerlo a 800 ISO, aunque en este segmento las diferencias son muy grandes (algunas se comportan bastante bien en valores de incluso 6400 ISO). Recuerda: si hay poca luz siempre puedes usar el trípode o apoyar la cámara sobre una superficie estable para disparar sin flash y con sensibilidades bajas. Ver imagen superior.

La profundidad de color

Al editar fotografías, la profundidad de color es clave, pues según sea ésta mayor o menor podremos trabajar con más o menos flexibilidad con nuestras imágenes, sin deteriorar mucho su calidad. El ojo humano no puede diferenciar entre una imagen con una profundidad de color de 8 o de 16 bits, pero el ordenador sí.

Si tu cámara es capaz de almacenar las fotos con una profundidad de 16 bits, estás de enhorabuena, por lo general sólo las réflex pueden hacer esto. Algunos programas, eso sí, son capaces de convertir más o menos bien imágenes de 8 a 16 bits, pero ten en cuenta que de lo que no hay difícilmente se puede sacar.

Es posible diferenciar un aumento de calidad cuando trabajamos con imágenes de 32 bits, pero ninguna cámara es capaz de captar fotos así a día de hoy. Para obtener una imagen con esa enorme profundidad de color, debes usar la técnica del Alto Rango Dinámico —HDR—. En esencia, ésta consiste en hacer una misma foto a partir de varias tomas, normalmente realizadas en RAW, con un diafragma idéntico, pero variando de forma proporcional la exposición.

Debe usarse trípode y el motivo debe ser completamente estático, pero una vez que obtenemos las imágenes existen diversos programas, como Photoshop, que las fusionan en una única imagen con una impresionante variedad de tonos. Las posibilidades de edición de estas fotos son muy grandes. Eso sí, mucho ojo al usar esta técnica si no quieres que tus fotos queden con un color más propio de una película de dibujos animados. En internet encontrarás muchas páginas que abordan la forma de usar esta técnica.

¿Qué programa uso?

La pauta es destruir la menor información posible de la imagen al editar. Por ello, si disparas en RAW, utiliza el programa de edición que incorpore tu cámara para estos archivos, pero si usas Photoshop, edita tus imágenes con el plug-in Camera Raw; descubrirás que es genial. Si usas este programa de Adobe, también puedes trabajar con archivos en Jpeg y TIFF sin alterar demasiado la información que contienen.

Por otra parte, Picasa 3 no destruye información hasta que exportamos la foto con todos los cambios que hemos aplicado en ella. Además, permite visualizar el histograma y trabajar con los archivos RAW de algunos fabricantes, y por supuesto con los Jpeg. Si empleas Photoshop, puedes usar las denominadas capas de ajuste, que permiten también aplicar cambios a la imagen sin destruir información. Otras dos buenas opciones son Adobe Photoshop Lightroom y Apple Aperture.

¿Qué herramientas uso?

Como estamos hablando de que logres buenas fotos en color o en blanco y negro, y no fotomontajes, las herramientas que debes de usar serán aquellas que te permitan variar los valores de tono, brillo, y saturación de una imagen; siempre observando los cambios en el histograma de la imagen.

Estas correcciones pueden hacerse en la totalidad de la foto, que es lo más normal, o sólo en alguna de sus partes. En este último caso trabajaríamos con una aplicación que nos permita editar mediante máscaras para hacer retoques sobre zonas puntuales de la imagen. También cabe aplicar algunas correcciones puntuales para eliminar imperfecciones de la imagen motivadas por la aparición de polvo en la lente de la cámara o algo similar.

En definitiva, se trata de que proceses tus fotos como lo harías en un clásico laboratorio de fotografía analógica, sin desnaturalizar la imagen y con el propósito de mostrar con calidad la instantánea que has captado; que al fin y al cabo es lo que cuenta.

lunes, 26 de octubre de 2009

25 MAESTROS DE LA FOTOGRAFÍA QUE DEBERÍAS CONOCER

GRANDES FOTÓGRAFOS
Ernesto, el autor de este artículo nos hace una selección, con la que estoy casi de acuerdo, de fotógrafos que deberían ser conocidos por todo aquel que este relacionado con la fotografía. Algunos dirán que son los de siempre, los consagrados.
Por supuesto que faltan muchos, sobre todo actuales, y sobra alguno como en toda lista pero estos están empezando ahora y los que están en la lista ya lo han hecho todo.
Para añadir o quitar autores están los comentarios pero por favor no anónimos.

Imprescindibles para hacerse pasar por un enteradillo en cualquier conversación fotográfica. Bueno, también viene bien conocerlos si te gusta la fotografía. Aprovecho esta lista para tenerla como guía y Pepito Grillo en la serie de biografías que llevo pensando escribir desde que inicié este blog ;)

Alfred Stieglitz. El hombre que redefinió la fotografía como arte a principios del s. XX.
Annie Leibovitz. La fotógrafa cool de la gente cool.
Ansel Adams. El Maestro del paisaje. Inventor del sistema de zonas.
Arnold Newman. Maestro Retratista.
Berenice Abbot. Retratista, documentalista, fotógrafa científica... Uno de los nombres femeninos más importantes de la historia de la fotografía.
Cristina García Rodero. La única española en Magnum. Por algo será.
David Bailey. El fotógrafo del Londres de los 60, y uno de los mejores fotógrafos de modelos de todos los tiempos.
David Hamilton. Sus desnudos de adolescentes llenos de ternura y filtros difusores crearon un estilo propio.
Diane Arbus. La retratista de moda que inmortalizó el lado freak de la sociedad estadounidense.
Elliott Erwitt. El artista que consiguió retratar el sentido del humor como ningún otro.
Ernst Hass. El fotógrafo del color y el movimiento.
Edward Steichen. Uno de los más grandes fotógrafos pictorialistas. Su labor en el MoMA consagró definitivamente a la Fotografía como arte.
Edward Weston. Uno de los creadores de la Fotografía Pura. O de como convertir una hoja de repollo en una indiscutible obra de arte.
Eugene Smith. El padre del ensayo fotográfico.
Helmut Newton. El voyeur más elegante. Uno de los maestros de la fotografía erótica.
Henry Cartier-Bresson. Sin él no se entendería la fotografía actual. Padre del fotoreportaje, maestro de la composición, el artista del "momento decisivo".
Joan Fontcuberta. El neorenacentista que juega con nuestra percepción de lo real. Y nos divierte mientras lo hace.
Man Ray. El desconcertante pionero del surrealismo fotográfico.
Mario Giacomelli. El gran fotógrafo del neorealismo italiano.
Richard Avedon. Uno de los Grandes retratistas y fotógrafos de moda.
Robert Capa. Considerado por muchos el mejor fotoreportero de guerra.
Robert Frank. El retratista de la sociedad norteamericana de los 50.
Robert Mapplethorpe. El fotógrafo de las flores y los desnudos. Icono del movimiento LGBT.
Sebastião Salgado. Capaz de estremecer con la belleza de sus imágenes, aún en las situaciones más duras.
William Klein. Retratista de moda y uno de los padres de la fotografía urbana.
Me he limitado a fotógrafos muy conocidos, la mayoría reconocidos grandes maestros, por lo que es una lista, digamos, bastante clásica y poco arriesgada. Y por supuesto, muy incompleta. ¿Echas de menos a alguno de los Grandes de la fotografía? Bueno, para eso están los comentarios :)
FOTÓGRAFOS INCLUIDOS POR LOS COMENTARIOS DE LOS LECTORES
Alberto García-Alis. Reconocido fotógrafo español, fue uno de los estandartes de la llamada "Movida Madrileña". En sus obras emplea una poderosa imaginería para llevarnos al lado más duro de la sociedad, combinándolo con su incuestionable genio artístico.
Chema Mardoz. La obra de Madoz está articulada por unos objetos engañosos que detrás de su apariencia habitual ocultan una extrañeza que produce una sensación nueva que impide considerar las fotografías como naturalezas muertas.

jueves, 22 de octubre de 2009

POLAROID VUEVE EN 2010

Polaroid volverá a vender sus míticas cámaras instantáneas
Manolo Toledo

Pues si, parece que al final las míticas cámaras de Polaroid volverán al mercado durante el 2010 de la mano de Summit Global, la compañía que a comienzos de 2009 se hizo con el control de Polaroid y su marca comercial.

Y parece que ha sido posible gracias a un acuerdo entre los promotores del conocido proyecto The impossible project junto con los nuevos “dueños” de la compañía.

Cámaras tan conocidas como la Polaroid 600, o la Polaroid One parece que ya están en el mapa de relanzamientos de la compañía y serán de las primeras en ponerse a la venta.

Una buena noticia para todos los amantes de la fotografía instantánea, sin duda.

Desireé Delgado
"The Impossible Project", ¿reinventando Polaroid?


Cuando parecía que todo estaba perdido para la película instantántea de Polaroid y sus cientos de miles de seguidores, parece que “The Impossible Project” tiene intenciones de salvarla.

Lo más interesante de este proyecto, The impossible project, es a quien involucra. Por un lado a André Bosman, ex-empleado de Polaroid, y por el otro a Florian Kaps, quien fuera director de la Sociedad Lomográfica Internacional.

Ambos parecen estar decididos a resucitar los días dorados de la fotografía instantánea.

Con los fondos de inversores privados, estos dos amantes de la fotografía analógica, han comprado los restos de la maquinaria que Polaroid empleaba para fabricar su película instantánea y han alquilado la fábrica que la marca tiene en Holanda como centro de sus operaciones.

Junto a su equipo de 10 personas (químicos, mecánicos y técnicos que trabajaban en Polaroid) unirán esfuerzos para darle una nueva oportunidad a la fotografía analógica instantánea.

Nada se sabe de cuánto ha costado poner a andar toda la maquinaria que trabaja para que en 2010 “The Impossible Project” haga posible el renacimiento de la fotografía analógica instantánea, que todavía goza de millones de seguidores.

¿El reto del proyecto? Que los componentes químicos con los que se fabricaba la mítica película instantánea se han dejado de fabricar y ya son imposibles de conseguir. Por ello tendrán que crear una nueva película instantánea eficaz y que, además, funcione en las cámaras antiguas de Polaroid.

Si lo lograrán o no no lo sabremos hasta 2010. De momento piden ayuda para lograrlo

domingo, 18 de octubre de 2009

DOS FOTÓGRAFOS, CRISTOBAL LEIVA Y MARIANO CANO, DOS CAMINOS INVERSOS

por Adrián Fatou
Decir el nombre de Cristóbal Leyva en­tre los aficionados locales a la fotogra­fía es mencionar a uno de los maestros del blanco y negro. A todos se nos ha que­dado alguna vez la boca abierta al contemplar sus impecables positivados. Sus nubes de blan­cos impolutos, sus reflejos so­bre el agua de lluvia en las bal­dosas de las calles. Su especta­cular gama de grises y su mili­métrica nitidez. Creo que todos hemos disfrutado con sus foto­grafías, como las de siempre, como las de los grandes maes­tros del blanco y negro.
Exposición "Entre Tierras" de Cristóbal Leiva

Mencionar a Mariano Cano, es mencionar a uno de los auto­res locales de mayor producción fotográfica y una de las perso­nas que más han trabajado por fomentar la fotografía en nues­tra ciudad. Investigador incan­sable, se ha llevado años experi­mentando con el color, primero en papel, luego en diapositivas y por último en digital. Ha con­seguido tal perfección técnica en su obra que ha sido maestro de muchos aficionados.

Exposción "In vino veritas" de Mariano Cano

Ambos están en el inicio de una etapa de sus vidas en las que han conseguido metas más que suficientes y lo que quizás les corresponda es obtener el fruto de esos esfuerzos.

Pues no, nada de eso, ahora se ponen como dos chiquillos a emprender caminos absoluta­mente inversos a lo que esperá­bamos de ellos. Además con la ilusión de unos adolescentes en sus primeras citas amorosas.

A Cristóbal le da por aventu­rarse en el mundo digital del color, nada que ver con lo que había sido su obras hasta ahora. Y nos presenta en la Sala del Molino del Alcázar la exposi­ción “Entre Tierras”. Un encargo de la Delegación Municipal de Cultura para que el autor expu­siera su cuidada visión sobre el mundo del vino. Sorprendiéndonos a todos con el abandono de su blanco y negro tradicional y perfecto, para emprender nuevos caminos de búsqueda y aprendizaje por las posibilida­des que ofrece la fotografía di­gital.

Y con Mariano Cano, ocurre lo inverso, toda la vida a vueltas con el color y es ahora cuando decide una carrera hacia el do­minio de la técnica de convertir imágenes de color a escala de grises. Y su incesante trabajo sobre el mundo del vino tam­bién, 'In vino ventas', sobre el que ya tuvimos la ocasión de contemplar una selección en la Sala del Molino, lo lleva ahora a Rota, a la sala de exposiciones de la calle Char­co perteneciente a la Fundación Alcalde Zoilo Ruiz-Mateos.

Pero no son las mismas fotografías que pudimos ver en Jerez. Mariano ha seguido, si­gue y seguirá trabajando sus te­mas siempre, porque él nunca da un trabajo fotográfico por acabado. Con la misma ilusión que Cristóbal, investiga, prue­ba, busca, elabora y disfruta de todo lo relacionado con la foto­grafía.